VITAMINA D y COVID-19

¿Qué es?

Es una vitamina liposoluble que se almacena en el tejido graso del cuerpo. Ayuda al cuerpo a absorber el calcio, que junto con el fósforo son dos minerales necesarios para la formación normal de los huesos. 

¿Qué hace en nuestro cuerpo y cómo la obtenemos?

Hasta el siglo XXI, la vitamina D se reconocía principalmente por su papel en la regulación del calcio y la salud ósea, así como en la prevención de la osteoporosis en adultos o raquitismo en niños. 

En los últimos 20 años, sin embargo, la investigación ha mostrado como la vitamina D también ejerce su efecto sobre las células inmunes generalmente reduciendo la inflamación.

Así, la vitamina D, pasa a ser reconocido como un amplio regulador epigenético, ejerciendo su acción sobre más de 2500 genes; estando relacionado con algunos de los retos de salud más importantes de nuestra era: cáncer, diabetes mellitus, infecciones agudas del tracto respiratorio y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple.

La vitamina D ejerce su efecto sobre la salud ósea y el sistema inmune.

Algunos expertos han sugerido que unos pocos minutos de luz solar directamente sobre la piel de la cara, brazos, espalda o piernas, (sin protector solar) todos los días, pueden producir el en el cuerpo la vitamina D que el cuerpo necesita. Sin embargo, la cantidad de vitamina D producida por la exposición a la luz solar puede variar mucho de persona a persona. Las personas que no viven en lugares soleados pueden no producir suficiente vitamina D por el tiempo limitado bajo el sol. Los días nublados, la sombra y la piel de color oscuro también reducen la cantidad de vitamina D que produce la piel.

Dieta

Muy pocos alimentos la contienen de manera natural. En consecuencia, muchos alimentos son enriquecidos con esta vitamina. Los pescados grasos (atún, salmón y caballa) están entre las mejores fuentes de vitamina D. El hígado de ternera, el queso y las yemas de los huevos suministran pequeñas cantidades. Los champiñones proporcionan algo de vitamina D. 

La vitamina D se le agrega a muchos alimentos, entre ellos, cereales para el desayuno, bebidas, lácteos y derivados. Para saber con precisión si sus alimentos vienen fortificados revise la tabla de información nutricional en la etiqueta de los alimentos

Dosis diaria recomendada

Datos de observación recogidos a gran escala recientemente, sugieren que aproximadamente el 40% de los Europeos presentan deficiencias en sus niveles de vitamina D, y un 13% llegando a rangos de severidad. 

La mejor medida de su estado en cuanto a dicha vitamina es revisar los niveles sanguíneos de una forma conocida como 25-hidroxivitamina D. Los niveles sanguíneos deberían variar entre 125 nmol/L (50 ng/ml) y 30 nmol/L (12 ng/ml); siendo los niveles de 50 nmol/L o superior (20 ng/ml o superior) suficientes para la mayoría de las personas. Es muy importante comprender que esto es una orientación.

Lo recomendable es preguntarle a tu médico de cabecera qué cantidad es la más adecuada en función de tus condiciones particulares.

Las recomendaciones generales son:
  • Lactantes (ingesta adecuada de vitamina D)

0 a 6 meses: 400 UI (10 microgramos [mcg] por día)

7 a 12 meses: 400 UI (10 mcg/día)

  • Niños

1 a 3 años: 600 UI (15 mcg/día)

4 a 8 años: 600 UI (15 mcg/día)

  • Niños mayores y adultos

9 a 70 años: 600 UI (15 mcg/día)

Adultos de más de 70 años: 800 UI (20 mcg/día)

Embarazo y lactancia: 600 UI (15 mcg/día)

Suplementación

Para mantener niveles óptimos de vitamina D, suele requerirse la suplementación, ya que la exposición a la luz solar y el aporte nutricional de los alimentos es, de por sí, insuficiente para la mayoría de los individuos. 

Durante algún tiempo, se usaba la dosificación mediante bolos, que vienen siendo dosis específicas para aumentar su concentración en sangre a un nivel efectivo. Actualmente, se ha observado que este tipo de pauta de medicación con largos periodos de aplicación puede tener mayor riesgo de efectos secundarios. Se excluyen así, los cuidados en pacientes en estado crítico, en los que una dosificación baja sería insuficiente.

La suplementación con viamina D puede realizarse en varios formatos. Comprimidos, gotas, líquido y alimentos fortificados o enriquecidos.

Una dosis diaria, permite que la vitamina D y sus distintos metabolitos estén disponibles de forma estable. Actualmente, no existe consenso internacional acerca del nivel óptimo de vitamina D, en nuestro caso, las autoridades Europeas recomiendan mantenerse por debajo de las 4000IU/día (100 µg). Dejando, la mayoría de los países la recomendación entre 20 (800IU)-50 μg diaria (2000 IU) para adultos.

Efectos secundarios

La toxicidad de la vitamina D casi siempre ocurre por el uso excesivo e inadecuado de los suplementos. Demasiada vitamina D puede hacer que los intestinos absorban demasiado calcio, lo cual puede provocar niveles altos de este mineral en la sangre. 

Consecuencias de su deficiencia

La falta de vitamina D se asocia con la homeostasis energética del cuerpo y la regulación del sistema inmune y endocrino

Relacion con la COVID-19

La suplementación con vitamina D revela efectos  directamente relacionados con la capacidad antiinflamatoria de los pulmones.

Se han observado beneficios significativos en adultos y niños con asma y para la prevención de las infecciones del tracto respiratorio, concretamente en casos de deficiencia severa de vitamina D.

Algunos estudios muestran evidencias de que existe una asociación entre la deficiencia de vitamina D y la severidad de la COVID-19.

Los pacientes con niveles deficientes de esta vitamina presentan tasas de hospitalización más elevadas con mayor necesidad de aporte de oxígeno. Además, la concentración de vitamina D en sangre se asocia con una reducción en el riesgo de padecer COVID-19 así como su severidad

Aunque el mecanismo no está totalmente claro, se cree que podría actuar a nivel de las células epiteliales, reduciendo la supervivencia del virus y la producción de moléculas inflamatorias. Así, teniendo en cuenta algunos resultados de 2017 para las infecciones agudas del tracto respiratorio, la suplementación diaria o semanal se cree que sería el sistema más beneficioso en este caso.  

Para que la suplementación con vitamina D se considere un tipo de tratamiento es imprescindible realizar muchos mas ensayos clínicos, de esto no hay duda. Los ensayos publicados hasta el momento todavia carecen de una muestra suficientemente extensa como para determinar el mecanismo de acción de la vitamina D en el caso concreto de la COVID 19.

Pero lo que si se ha observado es que, actúa a nivel inmune, fortaleciendo nuestro sistema, y que es un mecanismo de prevención frente a la severidad de la enfermedad, ya que actua como antiinflamatorio pulmonar.

Así, una vez más, queda al descubierto nuestra alimentación a nivel esencial. Es importante adquirir consciencia sobre el papel tan elemental de las vitaminas y los oligoelementos en nuestro organismo. Muchas veces centramos nuestra alimentación en la ingesta de proteínas, grasa y carbohidratos, sin preocuparnos de la carga de micronutrientes que los que ingerimos nos aporta.

Más allá de la estética nuestro cuerpo necesita funcionar, necesita alimentos cargados de vitaminas y oligoelementos, y desde ahí podremos tener la tranquilidad de disponer de un sistema inmune y endocrino equilibrado y fuerte.

Si quieres saber más sobre cuales son nuestras recomendaciones contacta con nosotros y nuestra asesora nutricional te informará de todo en función de tus necesidades nutricionales.

Bibliografia:

Amrein K, Scherkl M, Hoffmann M, et al. Vitamin D deficiency 2.0: an update on the current status worldwide. Eur J Clin Nutr. 2020;74(11):1498-1513. doi:10.1038/s41430-020-0558-y

Mercola J, Grant WB, Wagner CL. Evidence Regarding Vitamin D and Risk of COVID-19 and Its Severity. Nutrients. 2020;12(11):3361. Published 2020 Oct 31. doi:10.3390/nu12113361

Radujkovic A, Hippchen T, Tiwari-Heckler S, Dreher S, Boxberger M, Merle U. Vitamin D Deficiency and Outcome of COVID-19 Patients. Nutrients. 2020 Sep 10;12(9):2757. doi: 10.3390/nu12092757. PMID: 32927735; PMCID: PMC7551780.

Martineau AR, Jolliffe DA, Hooper RL, et al. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ. 2017;356:i6583. Published 2017 Feb 15. doi:10.1136/bmj.i6583

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002405.htm

2 comentarios en “VITAMINA D y COVID-19

  1. geno iglesias

    Muy interesante! al mes de dar a luz me levantaba todas las mañanas con dolor en tobillos y rodillas, y con rigidez articular, tras comentarlo con mi medico de cabecera, me receto un suplemento de vitamina D, que la tenia baja, y a los pocos dias de empezar el tratamiento me desaparecio el dolor. Muy importante valorar los beneficios de esta vitamina, sobre todo em Galicia, que quiza no recibamos todo lo bemeficioso del sol que necesitariamos. Gracias por un articulo tan bien explicado y tan completo!

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    1. admin Autor

      Hola geno, muchisimas gracias a ti por tu comentario. Es muy importante comentar este tipo de sensanciones con nuestro médico de cabecera o especialista y sobre todo tras el embarazo, que es cuando el cuerpo de la mujer muestra todo su potencial y desgastada buena parte de su fisiología. Un saludo!

      Responder

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